El Centinela emocional

Un amigo me contó que, hace unos años, se hallaba de vacaciones en Inglaterra almorzando en la terraza de un café ubicado junto a un canal. Luego dio un paseo por la orilla del canal cuando de pronto, vio a una niña que miraba aterrada el agua. Antes de poder formarse una idea clara y darse cuenta de lo que pasaba, ya había saltado al canal, sin quitarse la chaqueta ni los zapatos. Sólo una vez en el agua comprendió que la chica miraba a un niño que estaba ahogándose y a quien finalmente pudo terminar rescatando.

¿Qué fue lo que le hizo saltar al agua antes incluso de darse cuenta del motivo de su reacción? La respuesta, en mi opinión, hay que buscarla en la amígdala.

En uno de los descubrimientos más interesantes realizados en la última década sobre la emoción, LeDoux descubrió el papel privilegiado que desempeña la amígdala en la dinámica cerebral como una especie de centinela emocional capaz de secuestrar al cerebro. Esta investigación ha demostrado que la primera Estación cerebral por la que pasan las señales sensoriales procedentes de los ojos o de los oídos es el tálamo y, a partir de ahí y a través de una sola sinapsis, la amígdala. Otra vía procedente del tálamo lleva la señal hasta el neocórtex, el cerebro pensante. Esa ramificación permite que la amígdala comience a responder antes de que el neocórtex haya ponderado la información a través de diferentes niveles de circuitos cerebrales, se aperciba plenamente de lo que ocurre y finalmente emita una respuesta más adaptada a la situación. La investigación realizada por LeDoux constituye una auténtica revolución en nuestra comprensión de la vida emocional que revela por vez primera la existencia de vías nerviosas para los sentimientos que eluden el neocórtex. Este circuito explicaría el gran poder de las emociones para desbordar a la razón porque los sentimientos que siguen este camino directo a la amígdala son los más intensos y primitivos.

Hasta hace poco, la visión convencional de la neurociencia ha sido que el ojo, el oído y otros órganos sensoriales transmiten señales al tálamo y. desde ahí, a las regiones del neocórtex encargadas de procesar las impresiones sensoriales y organizarlas tal y como las percibimos. En el neocórtex, las señales se interpretan para reconocer lo que es cada objeto y lo que significa su presencia. Desde el neocórtex —sostiene la vieja teoría— las señales se envían al sistema límbico y, desde ahí, las vías eferentes irradian las respuestas apropiadas al resto del cuerpo. Ésta es la forma en la que funciona la mayor parte del tiempo, pero LeDoux descubrió, junto a la larga vía neuronal que va al córtex, la existencia de una pequeña estructura neuronal que comunica directamente el tálamo con la amígdala. Esta vía secundaria y más corta —una especie de atajo— permite que la amígdala reciba algunas señales directamente de los sentidos y emita una respuesta antes de que sean registradas por el neocórtex.

Este descubrimiento ha dejado obsoleta la antigua noción de que la amígdala depende de las señales procedentes del neocórtex para formular su respuesta emocional a causa de la existencia de esta vía de emergencia capaz de desencadenar una respuesta emocional gracias un circuito reverberante paralelo que conecta la amígdala con el neocórtex. Por ello la amígdala puede llevarnos a actuar antes incluso de que el más lento —aunque ciertamente más informado— neocórtex despliegue sus también más refinados planes de acción.

 

El hallazgo de LeDoux ha transformado la noción prevalente sobre los caminos seguidos por las emociones a través de su investigación del miedo en los animales. En un experimento concluyente, LeDoux destruyó el córtex auditivo de las ratas y luego las expuso a un sonido que iba acompañado de una descarga eléctrica. Las ratas no tardaron en aprender a temer el sonido. aun cuando su neocórtex no llegara a registrarlo. En este caso, el sonido seguía la ruta directa del oído al tálamo y, desde allí, a la amígdala, saltándose todos los circuitos principales. Las ratas, en suma, habían aprendido una reacción emocional sin la menor implicación de las estructuras corticales superiores. En tal caso, la amígdala percibía, recordaba y orquestaba el miedo de una manera completamente independiente de toda participación cortical. Según me dijo LeDoux: «anatómicamente hablando, el sistema emocional puede actuar independientemente del neocórtex. Existen ciertas reacciones y recuerdos emocionales que tienen lugar sin la menor participación cognitiva consciente».

La amígdala puede albergar y activar  repertorios de recuerdos y de respuestas que llevamos a cabo sin que nos demos cuenta del motivo por el que lo hacemos, porque el atajo que va del tálamo a la amígdala deja completamente de lado al neocórtex. Este atajo permite que la amígdala sea una especie de almacén de las impresiones y los recuerdos emocionales de los que nunca hemos sido plena. Una señal visual va de la retina al tálamo, en donde se traduce al lenguaje del cerebro. La mayor parte de este mensaje va después al cortex visual, en donde se analiza y evalúa en busca de su significado para emitir la respuesta apropiada. Si esta respuesta es emocional, una señal se dirige a la amígdala para activar los centros emocionales, pero una pequeña porción de la señal original va directamente desde el tálamo a la amígdala por una vía más corta, permitiendo una respuesta más rápida (aunque ciertamente también más imprecisa). De este modo la amígdala puede desencadenar una respuesta antes de que los centros corticales hayan comprendido completamente lo que está ocurriendo.

Extraído de “Inteligencia  Emocional” Daniel Goleman

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SHINNENJUTSU 2ª PARTE

“Controlando las percepciones del oponente”

Parte 2: “Propiocepción (Percepción de la Posición del Cuerpo)”.

En la Parte 1 de este artículo sobre Shinnenjutsu, hablamos de la Percepción Visual, y cómo controlar la percepción visual del oponente, es decir, controlar su mente.

Ahora echaremos un vistazo a la parte realmente divertida, Propiocepción, y cómo puedes tomar control de la mente de otra persona a través del tacto. Este área es comentada a menudo en la Bujinkan (palabras kinestésicas como; relajarse, no usar la fuerza, etc.), pero entender el mecanismo para controlar las percepciones de otra persona mediante el tacto, y como aplicarlo, son otra historia completamente.

Dejadme dejar claro que esto no es en ningún caso la respuesta “definitiva” y completa para la “magia” que Hatsumi Sensei y algunos Shihan demuestran, pero sí que avanza bastante dándote un conjunto de herramientas que te permitirán ver y comprender, así como llevar a cabo, el tipo de cosas que Sensei hace con su Budô Taijutsu.

Antes de adentrarnos en ello, necesitamos entender un poco más acerca de qué es la Propiocepción.

El Sentido Propioceptivo se refiere a la entrada de información mediante el movimiento sensorial que nos informa sobre el movimiento y la posición corporal. Esto es la posición del cuerpo relativa a sí mismo (ej. los brazos en relación con el torso), y el cuerpo relativo a cualquier cosa que esté tocando (el suelo, una silla, otra persona, etc.). Es uno de los “sentidos profundos” y podría ser considerado como “el sentido de posición”.

Sus “receptores” (llamados propioceptores) están ubicados en nuestros músculos, articulaciones, ligamentos, tendones, y tejidos conectivos. La piel, ya sea estirada o comprimida, también juega un papel muy importante en la consciencia del posicionamiento.

Si este sentido propioceptivo no está recibiendo o interpretando correctamente la entrada de información dentro de los músculos, articulaciones, etc., entonces nos referimos a esto como Disfunción Propioceptiva.

Sin los mensajes apropiados sobre si los músculos o la piel están siendo estirados, o si las articulaciones se están doblando o estirando, y que cantidad de todo esto está ocurriendo, las personas tendremos los siguientes signos “clínicos” de Disfunción Propioceptiva (una enfermedad real):

  • Dificultad de “planificación motora”, ej. Conceptualizar y darse cuenta de qué tiene que hacer cada parte del cuerpo para poder moverse de una manera determinada o completar alguna tarea (lo que para nosotros es un sentido inconsciente, se convierte en activo, consciente, y frustrante sentido para ellos)
  • Dificultad ejecutando esos movimientos planeados: ej. “control motriz” (el cerebro puede que sepa qué hacer, pero no sabe cómo hacer que su cuerpo lo haga)
  • Dificultad para “cuantificar el movimiento”; saber cuánta presión se necesita para completar una tarea (ej. sujetar un vaso de agua, agarrar y escribir con un lápiz, pasar la página de un libro, golpear una pelota de golf dentro del agujero, etc.)
  • Dificultad para la “estabilidad de la postura”; ej. la habilidad para conseguir y mantener una respuesta y postura muscular, dándote un sentido de seguridad y estabilidad durante el movimiento

Como puedes ver en todo lo comentado anteriormente, este sentido de Propiocepción es un componente clave y enormemente importante para nosotros en el estudio del Budô Taijutsu. Aunque no estemos creando un caso permanente de Disfunción Propioceptiva, los efectos inmediatos son los mismos y por lo tanto útiles para nuestro propósito.

Relacionado con la Disfunción Propioceptiva tenemos la idea de Disonancia Propioceptiva.

Disonancia significa desacuerdo o incongruencia, la idea de Disonancia Propioceptiva se refiere a la situación en la cual el sentido propioceptivo está recibiendo dos o más mensajes diferentes y opuestos (compitiendo), causando que la mente envíe información defectuosa de vuelta hacia el cuerpo.

(Es importante resaltar que la respuesta propioceptiva ocurre a nivel del sistema nervioso, el cual tiene un tiempo de respuesta muy rápido, no el mucho más lento y de mayor orden,  proceso de pensamiento consciente al que típicamente asociamos con el término “mente”).

Ahora que tenemos una definición de la Propiocepción y de por qué podríamos querer causar Disfunción y Disonancia Propioceptiva, echemos un vistazo a algunas formas en que podemos implementarlas a nuestro Taijutsu.

Disfunción Propioceptiva

Primero, los receptores en las articulaciones envían dos piezas importantes de información a la mente:

  • Amplitud del movimiento
  • Velocidad del movimiento

Amplitud se refiere a la distancia que se mueve la articulación, mientras que velocidad, por supuesto, se refiere a cómo de rápido se mueve esa articulación.

Amplitud

Cuando una articulación (brazo, pierna, cabeza, etc.) es movida hasta un límite, tus propioceptores envían una señal alertando a tu mente de que necesita hacer un reajuste. Si un atacante te agarra en kumiuchi y tu respuesta es empujar y tirar sobre sus brazos, su cuerpo se ajustará automáticamente con el fin de mantener una posición equilibrada y fuerte.

Puedes usar esta reacción de dos maneras.

Método 1:

La primera es no mover los brazos (relativos al torso del oponente) dejándolos quitos pero moviendo tu cuerpo alrededor de ellos. Aquí es donde entra en juego el principio de “mueve tu cuerpo alrededor del arma, no el arma alrededor del cuerpo” (sabaki gata).

(No te dejes engañar por la palabra “arma”, en el caso del omote gyaku, el “arma” es la muñeca, o la zona que estás usando para controlar al atacante. Como si fuera el pivote y tu cuerpo la palanca)

En el Bujinkan Zero Point Dôjô aquí en Japón, usamos la idea de contacto inicial (el momento en el que “comienzan a agarrarte” el atacante o viceversa) para transmitir el principio de sabaki gata. En el momento en que tú y el atacante os “engancháis”, habrá una “forma” en la que los dos cuerpos estén conectados (fíjate en las partes donde están conectados, luego mira los ángulos entre sus brazos y su torso- ésta es la “forma”).

Para que puedas crear la Disfunción Propioceptiva, necesitas dejar esa “forma” tal como está mientras que te mueves con los pies, hasta el punto en que tomas su equilibrio, pero no tanto como para que tenga que dar un paso o se caiga. Si le mueves más allá de ese punto, su sentido del equilibrio se encenderá y entonces recobrará su estructura.

(Esto puede ser algo difícil al principio, pero saldrá fácilmente con un poco de práctica.)

Lo importante aquí es lo siguiente: tú oponente creerá que su estructura y su equilibrio están bien, porque has mantenido la amplitud del movimiento al mínimo.

La otra parte importante relacionado con esto es la velocidad.

Velocidad

Aquí cuando hablamos de velocidad, es siempre relativo a la velocidad del atacante. Esencialmente querrás mimetizarte con el timing de su movimiento. En el ejemplo anterior sobre kumiuchi, si el atacante pone presión en sus brazos y te aprisiona, deberás moverte con el timing de esa presión. Esto suena muy evidente, pero la mayoría de nosotros querrá moverse más rápido en un intento de “vencerle por sorpresa” por decirlo así. Esto es contraproducente para el objetivo del control mental.

Probablemente te sea familiar el consejo sobre ir despacio cuando practicas tu Taijutsu. Aparte de la necesidad de adquisición de habilidad (que debes hacer despacio al principio, luego gradualmente incrementando la velocidad para una máxima integración), hay otra razón para moverse despacio: que engaña el sentido propioceptivo del oponente (shinnenjutsu).

Para demostrar esto; agarra a alguien por el brazo y dale un tirón, verás cómo automáticamente se ajusta para acomodarse y se tensa. Esto se llama reflejo de extensión [  ], es una herramienta propioceptiva y su propósito es prevenir daños en el músculo, esta reacción (la tensión de los músculos cercanos a la parte del cuerpo siendo tirada) se amplifica en situaciones de alto estrés. Lo que también significa que estarás ayudando a tu oponente a generar más fuerza contra ti mismo. A menos que tengas la confianza de ser más fuerte que cualquier persona que te puedas encontrar, trata de evitar esto.

Al igual que controlando la percepción visual del oponente, conviene moverse primero, pero muévete despacio. Cuando sientas que te estás moviendo suficientemente despacio, trata de moverte aún más despacio. En la práctica, llévalo a lo más despacio que puedas y seguir manteniendo una buena estructura.

El segundo método para jugar es;

Método 2

Mover intencionalmente los brazos del atacante para provocar la respuesta propioceptiva que necesitas de él.

De nuevo, desde kumiuchi, esta vez empujas con tu brazo derecho en su brazo izquierdo como si fueras a realizar Musha Dori, al mismo tiempo girando tu cuerpo y deslizando sutilmente tu hombro izquierdo sobre su brazo derecho. A esto reacciona al movimiento de su brazo izquierdo (respuesta propioceptiva) tensando su cuerpo en un intento de prevenir que realices el Musha Dori, te desplazas recto hacia abajo, atrapando su brazo derecho con tu brazo izquierdo en el Musha Dori “real” Este es un ejemplo más obvio de shinnenjutsu.

Disonancia Propioceptiva

Al implementar la Disfunción Propioceptiva buscamos enviar señales incompletas o incorrectas al sentido propioceptivo. De hecho, controlando la mente de nuestro atacante a través de la decepción. Ahora, con la Disonancia Propioceptiva, tomaremos el control de la mente del oponente (sentido propioceptivo) mediante la confusión (enviando demasiada o contradictoria información).

Para lograr esto con éxito hay varios principios del movimiento que necesitas implementar:

  • Muchos Puntos de Contacto -“envuelve” tu cuerpo al suyo.
  • Empuja – No tires.
  • Usa movimientos tridimensionales (espirales o arcos).
  • Muévete hacia el espacio que necesite ocupar después.
  • “Deslízate” por el contorno de su cuerpo.

Muchos Puntos de Contacto:

En Bujinkan muchas veces nos aconsejan a tener “tantos puntos de contacto como sea posible”. La visión general es porque nos permite “controlar” (mediante la sensación) lo que está haciendo el oponente. Esto es cierto, pero hay otro motivo por el que es útil, porque todos esos puntos de contacto están enviando información al sentido propioceptivo del oponente (él también está sintiendo), lo que significa que podemos enviar la información que queremos enviar, creando Disonancia Propioceptiva (control mental).

Uso el término “envolver” (cómo cuando usas el film transparente para cubrir los alimentos y guardarlos en la nevera), porque, cuando envuelves con este plástico toma la forma del alimento, pero realmente no los mueve!

Gracias a estos puntos de contacto, puedes aplicar presión con todo el cuerpo, (rodillas, codos, cadera, etc.) no sólo con las manos. Esto significa que la mente de tu oponente está ocupada tratando de llevar la pista de todas las fuentes de información que llega, mucha más de la que tendría que manejar en estado normal. Como estás “cubriendo” el cuerpo de tu oponente, puedes aplicar presión específica a través de su estructura.

(Más adelante cubrimos el Cómo aplicar esta presión)

Empuja, No Tires:

Esta idea  es un poco más difícil de comunicar en términos de lo que se supone como “empujar y tirar”. Generalmente, la fuerza de tu presión debería alejarse de tu cuerpo (empujar), no ir de vuelta hacia tu cuerpo (tirar). El movimiento de fuerza cuando haces flexiones es, por supuesto, un empuje; el movimiento de tus manos al aplaudir es de tirar, porque si tus manos no se detuvieran entre ellas continuarían hasta que tocaran el cuerpo.

Cuando estás tocando al oponente, está dependiendo de ti para el intercambio propioceptivo que le permita mantener el equilibrio y la postura -de hecho, estás sosteniéndolo. El acto de empujar elimina este apoyo. Tirar hace lo contrario; al tirar, él se mueve hacia tu centro, lo que le da una mayor cantidad de información válida que su sentido propioceptivo aprovechará.

Usa Movimientos Tridimensionales (Espirales o Arcos):

La Disonancia Propioceptiva ocurre por recibir demasiada información o contradictoria. Por lo tanto, nos conviene usar movimientos más complejos (3D), en lugar de movimientos menos complejos (2D).

Si empujas el hombro de tu oponente hacia atrás estás enviando cierta información a su sentido propioceptivo, si empujas su hombro en un arco hacia su línea débil (90 grados hacia la línea que pasa por sus talones), estás enviando muchísima más información a su sentido propioceptivo. Ahora, si empujas su cadera en un arco de 90 grados hacia el arco en que su hombro se está moviendo, vas a sobrecargar su sentido propioceptivo, una vez más, tomando control de su mente.

Muévete Hacia el Espacio que Necesite Ocupar Después:

Mientras te mueves alrededor de tu oponente, manteniendo al máximo el contacto, empujando su cuerpo, no tirando, tendrás que moverte hacia el espacio que el necesitará despues.

Hatsumi Sensei siempre está diciendo “tsugi tsugi” el siguiente el siguiente, refiriéndose a: estar atentos a dónde tu oponente tendrá que ir después con el fin de atacarte con éxito, entonces toma ese espacio (controlar el kûkan).

Por ejemplo; si empujas a alguien hacia su cuadrante trasero izquierdo, primero tendrás que moverte alrededor de su cuerpo hacia ese espacio! En este punto, el estará ligeramente apoyado hacia ti, ya que aún estás “cubriéndole” como envolviéndolo, lo que significa que están dependiendo de ti para su equilibrio y sentido de la posición. Desde aquí es bastante fácil “quitarlo del medio” ya que no será capaz de responder apropiadamente a cualquier cosa que hagas.

(Como podréis imaginar, para poder hacer esto correctamente, tendrás que estar muy cerca del oponente. En el entrenamiento, llamo a esto mantenerle en tu “zona de abrazos”, el lugar donde estaría alguien si fueras a abrazarlo. Esto significará menos distancia a cubrir.)

Deslízate por el Contorno de su Cuerpo:

Hatsumi Sensei hace esto bastante a menudo, en vez de moverse a empujones, gentilmente “desliza” su pierna o su brazo por el cuerpo de su oponente. Hay una reacción de respuesta al tacto, causando que el cuerpo se aleje del contacto. Si empujas con demasiada fuerza el efecto se neutraliza.

Por ejemplo; si colocas suavemente tu mano izquierda sobre el hombro derecho del compañero, luego la deslizas por su espalda hacia el hombro opuesto, notarás que habrá cambiado su equilibrio hacia el frente en su pie izquierdo.

(Evidentemente si el compañero sabe lo que harás de antemano se resistirá y se moverá de forma distinta)

Ya que este cambio es un cambio sutil, es más útil cuando el oponente está en movimiento.

Para poder apreciar esto realmente (y todos los factores de Disonancia Propioceptiva), se deben sentir en persona. Cualquiera que haya entrenado con Hatsumi Sensei le ha escuchado decirlo. Otra cosa que Sensei suele decir, en cada clase, es que juguemos con estas ideas.

Este breve artículo realmente no puede hacer justicia al tema en cuestión. Animo todo el que quiera a investigar el rol que la Propiocepción juega en nuestro arte marcial y a venir a Japón y estudiarlo en persona.

Rob Renner

Septiembre 2007

Minientrada

SHINNENJUTSU 1ª PARTE

Shinnenjutsu – 心念術

“Controlando las percepciones de tu oponente”

También traducido como técnica de intención, leer la mente, controlar la mente, y manipulación de los pensamientos o percepciones de otra persona, este concepto yace en el corazón del Budô Taijutsu.

Advertencia:

Durante los años Hatsumi Sensei ha usado distintos “temas” relacionados con una escuela particular de la Bujinkan para ilustrar o señalar a la esencia del Budô. Similar a tener muchas personas describiendo un objeto en particular, Sensei usa estos temas, y las interpretaciones de ellos, para darnos muchos puntos de vista diferentes de donde podemos obtener una comprensión del Bujinkan Budô Taijutsu. Parece haber un hilo conductor en todos estos temas, que es, la manipulación de la verdad y la falsedad en lo que nuestro oponente percibe. Puede parecer bastante obvio a primera vista, pero hay muchas y distintas opiniones sobre qué significa esto. Yo ofrezco mi propia opinión; basada en mí búsqueda de una explicación científica, replicable, para la “magia” que Hatsumi Sensei es capaz de hacer. De ninguna manera estoy afirmando tener “el secreto” para el Budô Taijutsu, pero dado el tema en cuestión de este artículo he pasado largo tiempo replicando, y entendiendo las habilidades que Sensei demuestra. Me reservo el derecho a cambiar de opinión en cualquier momento, según haya nueva y mejor información que permita un entendimiento más completo del arte de Sensei.

Parte 1: Percepción Visual

Sensei siempre está diciendo que el Budô no se trata de ser fuerte o débil, rápido o lento, se trata de tomar la forma del ataque y entonces manipular lo que nuestro oponente cree que está pasando – shinnenjutsu. Hay muchas formas de ver este concepto, por ejemplo, podría ser  algún tipo de fuerza existente que puede ser transmitida de una mente a la otra, sin embargo, por lo que yo sé no tenemos las herramientas para medir tal cosa de forma tangible y fiable para ser sistemáticamente enseñado. Así que voy a centrarme en la magia que Si está a nuestro alcance, lo que podemos hacer físicamente con el cuerpo en el entrenamiento. Por lo tanto, veremos el shinnenjutsu bajo la idea de controlar las percepciones del oponente, centrado en 2 áreas primarias de percepción relacionadas con el movimiento:

Percepción Visual y Propiocepción (Percepción de la Posición del Cuerpo).

Debido al tamaño y profundidad de la información, cubriré estas dos áreas en dos artículos. Este artículo cubrirá la primera:

Percepción Visual:

El ojo humano ve primero el Movimiento, segundo [luego] la Forma y tercero [después] el Color.

Hablando de forma general, esto significa que mientras que te haces consciente de algo, su movimiento (relativo a tu posición) es percibido primero, seguido de la forma del objeto que se mueve, y después detalles más precisos como el color o textura. ¿Cómo nos afecta esto en términos de nuestro Taijutsu? Como veremos más abajo, realmente son los primeros dos los que nos conciernen.

  1. Movimiento

Si los ojos ven primero el movimiento, significa que el cuerpo de tu oponente reaccionará a cualquier movimiento brusco o amplio por tu parte. Así que nuestro objetivo, para controlar la mente del oponente, es movernos tan poco y tan despacio como sea posible. ¿Cómo podemos hacer esto eficazmente?

Una preocupación principal es tu distancia. Hatsumi Sensei llama al Budô Taijutsu Artes Marciales de Distancia por una buena razón.

Usemos Mutô Dori como ejemplo. Al hacer Mutô Dori, Sensei nos dice que pongamos nuestra cabeza en un lugar fácil de cortar, a la vez que movemos nuestros pies a una posición donde no puedan cortarnos. ¿Qué significa eso?

Para empezar, deberías estar al límite del rango (distancia) efectivo del oponente para golpear, esto significa que no puede golpearte sin adelantar un paso. Tu distancia debería ser tal que, mientras que da un paso hacia adelante para golpearte, tengas suficiente distancia para simultáneamente dar un paso atrás fuera de su alcance, pero por muy poco!

(Sensei dice que la diferencia entre estar demasiado cerca y demasiado lejos es del grosor de una hoja de papel!)

Si practicas este concepto de la manera en que Hatsumi Sensei lo demuestra, encontrarás que mover tus pies realmente empuja tu cabeza atrás fuera del alcance del oponente. El efecto en tu oponente ocurre cuando te ataca, porque según lo que puede percibir visualmente, no has movido obviamente la cabeza, así que el creerá que ha cumplido su objetivo de golpearte – su mente, mediante su percepción visual, aun cree que tu cabeza sigue en el mismo lugar (shinnenjutsu). Esto causará que él continúe con su ataque (ya obsoleto), dándote la oportunidad de alcanzarle o alterarle desde un punto seguro de ventaja.

Lo opuesto sería:

Empezar el movimiento moviendo primero tu cabeza, un movimiento instintivo basado en el reflejo de Flinch, que podemos entrenar para eliminarlo de nuestro movimiento habitual con el Entrenamiento Progresivo de Impacto. (Este protocolo de entrenamiento es simple, pero quedará para otro artículo). Mover la cabeza primero da al oponente toda la información que necesita para corregir su ataque “en vuelo” (mientras está atacando). Esto es porque nuestra habilidad dominante es percibir el movimiento y triangular correctamente el destino (objetivo) de un cuerpo en movimiento (primero el movimiento).

(Sin mencionar que sacar tu cabeza del alineamiento con tus hombros y cadera te hace abrirte a un ataque seguido, ya que estarás momentáneamente “parado” en el sitio mientras que luchas para recobrar tu centro de equilibrio para moverte de nuevo)

El siguiente componente que debemos considerar para controlar la percepción visual del oponente es:

  1. Silueta (forma)

Recuerda, la segunda cosa que el ojo humano percibe es la silueta (forma). Relacionado con nuestra posición en relación con la del atacante. Principalmente queremos estar “encarando” o con el torso frente al atacante. Si has entrenado alguna vez con Sensei, o incluso si has visto sus videos, notarás que el usa este “shizen kamae” en el que esta de frente con sus oponentes el 99% del tiempo. Esto no ocurre porque él sea mayor o vago! Uno de los principales motivos es que cuando tratas de controlar las percepciones del agresor queremos darle un objetivo, mientras que a la vez queremos ser capaces de movernos en cualquier dirección. Si estas encarado [enfrentado, de frente] y a la distancia primaria correcta, se creará un triángulo entre tu frente y tus hombros, el cerebro del atacante (percepción visual) centrará su atención en este triángulo, ya sea consciente o inconscientemente.

(La cabeza y la parte superior del torso son de donde adquirimos una enorme cantidad de nuestra información visual en una situación de combate.)

Mientras que él está rastreando este “triángulo”, tu deberías estar moviéndote con los pies, él no será consciente de cómo el resto de tu cuerpo ha cambiado para tomar control del kûkan. Casi todo el mundo conoce el estrechamiento de visión (visión túnel) que ocurre en situaciones de mucho estrés, podemos usar esto para nuestra ventaja mostrándole lo que queremos que vea (percepción visual).

Girar el cuerpo completamente de lado hacia tu agresor presenta un objetivo más pequeño, muy útil si te están lanzando flechas o lanzas y estás en formación con otros soldados, pero es menos útil si quieres ocultar la dirección a donde irás al moverte. Cuando estas de lado, has permitido a tu oponente “cruzar tus t’s” como dicen en el ejército, refiriéndose a que él es capaz de imponer todas sus armas sobre ti, pero tú sólo puedes presentar una parte (la mitad, o menos, de tus armas) hacia él. Debemos recordar que las personas casi nunca lanzan un sólo ataque, así que estarás abierto, desprotegido para ese siguiente ataque.

Así que, estar encarado, presentando un objetivo que tu oponente sienta que puede alcanzar fácilmente. Debido a estar en esta posición, tienes la libertad de moverte en cualquier dirección. También, ya que esta posición frontal crea una silueta mayor, cuando contraataques, llevando tus armas hacia él desde tu línea central (movimientos ajustados y controlados… no movimientos salvajes y aspavientos que son fáciles de detectar y evitar), encontrará muy difícil percibir cómo será el contraataque hasta que sea demasiado tarde.

(Tener presente que: cuando digo cosas como “estar encarado”, no me refiero absolutamente, o todo el tiempo. Recuerda, estas son “reglas generales”; siempre habrá excepciones a la regla. Por ejemplo: cuando te deslizas hacia adelante contra una espada en el Mutô Dori, te ladearás por necesidad hacia tu oponente pero sólo por un breve momento, luego vuelves a tu posición de frente. Lo importante es que puedas realizar/aplicar estas reglas generales a tu antojo, entonces quedará a tu elección moverte de forma distinta, sin estar forzado porque no puedas hacer nada más.

Entonces, para tomar control de la percepción visual de tu oponente, es decir, controlar su mente (Shinnenjutsu):

  • Usa un kamae que te permita sacar todas tus armas para resistir a tu oponente (torso de frente).
  • Muévete primero con los pies, permitiendo a tu cabeza ser tirada o empujada en la dirección que quieras.
  • Muévete tan poco y tan despacio como sea posible.

Estas dos partes, movimiento y silueta, realmente son sólo el principio. Obviamente hay mucho más sobre el tema de la percepción visual que podría tratar en este corto artículo, cosas como:

  • 1 movimiento del cuerpo, 2 pasos
  • Moverte hacia abajo, luego hacia arriba
  • Dejar la cabeza quieta, mover el cuerpo

Y muchos otros principios del Budô Taijutsu. Sin mencionar el estudio de las siempre cambiantes teorías sobre las funciones conectivas ojo/mente. También es cierto que no puedes comenzar a entender realmente este tipo de cosas sin el entrenamiento suficiente bajo la tutela de alguien cualificado. Hay mucha más profundidad en entender el movimiento de lo que he descrito unas líneas antes.

Mientras que mucha gente puede que se haga una idea acertada sobre la importancia de controlar la percepción visual del oponente, es la segunda área, la de Propiocepción, la que ha sido pasada por alto, y que incluye la clave de alguna de las mejores “magias” en el Budô de Hatsumi Sensei.

En el siguiente artículo os introduciré a las ideas de Disfunción Propioceptiva y Disonancia Propioceptiva.

Por Rob Renner

 

fuente: https://bujinkanasturias.wordpress.com/2015/05/05/shinnenjutsu-parte-1/

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